Communauté Tzeltal

Los tzeltales y tzotziles pertenecen a la gran familia maya, que originalmente fue una rama que emigró de los altos cuchumatanes de Guatemala al Alto Chiapas. Comenzaron a asentarse en los Altos de Chiapas entre el 500 y el 750 a.C. A partir de 1200, la diferenciación de lenguas y regiones formó parte de los variados patrones de asentamiento de los tzotziles y tzeltales, en el marco de un sistema mexicano denominado “usos y costumbres” que busca respetar la autoridad y la política tradicional indígena. Los tzeltales se definen como “los de la palabra original”, batzil k’op en lengua maya.

UBICACIÓN

Actualmente, constituyen la mayoría étnica en Chiapas y el 34% del total de la población indígena del estado. La mayoría de ellos viven en la zona central de Los Altos, que tiene una población indígena de entre el 70 y el 100%. La población mestiza de la región se concentra principalmente en la ciudad de San Cristóbal de las Casas y en algunos municipios como Teopisca, Yajalón, Chilón, Bachajón, Pantelho, Ocosingo, Altamirano, Cancuc, Tenejapa, Oxchuk, Huixtán, Amatenango y Teopisca.

COSTOS

En la cosmovisión tzeltal, su mundo está compuesto por un cosmos (chul chan), la madre tierra (lum balumilal o chul balumilal) y el inframundo (k’atimbak). El equilibrio y la armonía entre estos tres espacios son recompensados por las deidades protectoras del universo: el Sol, la Luna y las Montañas.

La costumbre de la comunidad tzeltal es la cultura del pueblo. Representa las creencias y los conocimientos, las prácticas y las tecnologías indígenas. Saber vivir en armonía y dentro de un marco de referencia basado en las nociones de respeto, trabajo, asamblea, sin olvidar un sentido particular de llevar el alma al cuerpo y saber manifestarse, lo que identifica a una buena persona.

Dentro del mercado regional, cada comunidad tiene una especialidad en la elaboración de artesanía. Los tzeltales de Amatenango fabrican artefactos de arcilla y las mujeres de Aguacatenango son famosas por sus bordados blancos de blusas, vestidos, camisones, manteles y pantalones en telares, que dan una textura de algodón casi transparente. Entre las artesanías, la fabricación de tejidos tiene un enorme valor etnocultural por sus creaciones tradicionales, basadas en símbolos mayas como el rombo (que representa el cosmos), iconos de animales cósmicos como la serpiente, el sapo, el escorpión, etc. En este arte, las mujeres de Tenejapa destacan por la calidad de sus bordados.

TRADICIONES

Una de las características más importantes de esta memoria y tradición es que expresa el sentido de lo sagrado que la Madre Tierra y la naturaleza representan para ellos. Esta relación de respeto se caracteriza por la plantación y recolección de plantas y flores de las que depende la medicina tradicional, y por el respeto a la comunidad y sus habitantes.

En cuanto a las fiestas y tradiciones, la comunidad tzeltal sigue estrictamente la celebración de un calendario, en el que agradece a la Madre Tierra las cosechas y hace ofrendas a los santos patronos de la comunidad. Todos los municipios celebran las fiestas patronales a lo largo del año, ya sea San Juan, en Cancuc, o San Ildefonso, en Tenejapa. Entre las fiestas más emblemáticas están los carnavales de Tenejapa y Oxchuc.

También una de las fiestas más importantes de la comunidad es EL CARNAVAL “AKOT WACAX” (“BAILE DEL TORO”) Tenejapa y Oxchuc, que comparten con otras ciudades de los Altos la recreación de la imagen del toro como personaje central de la celebración del carnaval a finales de febrero. Se celebra el fin de año y el comienzo de la nueva cosecha. Los personajes del carnaval pasan una semana entera burlándose de lo establecido, empezando por la identidad de los hombres que se convierten en “Maruchas”, vestidos con ropa de mujer. Mientras tanto, se encargan de saciar su sed con la viruela, todos sentados en filas circulares en la plaza. El toro representa la lucha por la vida entre los hombres. Es perseguido, ironizado y se cuela y mantiene el drama con sus divagaciones hasta que finalmente, el último día del carnaval, es atrapado y devorado por los participantes y los invitados del pueblo (que comen la carne de un toro real como símbolo).

En la vida cotidiana, hay muchos conceptos y valores del hombre tzeltal que giran en torno al maíz. La vida humana se concibe gracias a él, y la tarea en el campo de maíz es fuente de prestigio social: así, la noción de trabajo, proviene del campo de maíz y se refiere a las actividades relacionadas con el cultivo del maíz; el hombre que sabe trabajar es el que cosecha mucho maíz.

El colectivo “Malacate taller experimental Textil” está formado por mujeres de esta comunidad cuyas artesanías están en la tienda solidaria.