El ZARAPE MEXICANO : El Zarape de SALTILLO

Antes de comenzar a hablar del Zarape de Saltillo, les compartiré la breve historia de los orígenes de esta pieza colorida que se ha convertido en un emblema de México en el mundo.
La palabra zarape tiene su origen en la lengua náhuatl: TZALANPEPECHTLI; “tzalan”: entretejido; “pepechtli”: manta gruesa, acolchada. Esta palabra ha sufrido algunas variaciones a través del tiempo hasta llegar a Tzalape y posteriormente como lo conocemos hoy en día zarape. El sonido tz en náhuatl es pronunciado como “z”, pero en castellano la pronunciamos mal como “s”, por lo que su correcta escritura, respetando su origen náhuatl, es: zarape.
Sin duda, el origen de esta palabra la formaron los integrantes de la comunidad nahua para designar las mantas que trajeron los españoles durante la Conquista, y que tendían sobre el suelo para sentarse o acostarse, pero también para cubrirse el cuerpo. A éstas las denominaron también TILMAPEPECHTLI: “tilma acolchada”, ya que la manta utilizada y hecha por los indígenas era llamada TILMATLI: manta en algodón y bordado que dependía de quien la elaborara. Esta prenda era exclusiva del varón, cuadrada, de 1.12 m de cada lado, que ponían sobre la espalda y de la cual los ángulos superiores que pasaban por el cuello, los anudaban sobre el pecho o el hombro derecho.
A principios de la época colonial, la manta hispana y el tilmatli se fundieron para formar el tradicional ZARAPE MEXICANO. Entonces el zarape de hoy proviene de dos influencias: la indígena y la española, (éstos a su vez tomaron influencias de los árabes).

Zarape de SALTILLO

Fue identificado por los indígenas nahuas como “ACOCEMALOTIC-TILMATLI”: “manta arcoíris” por la variedad de colores que integran su diseño.
Una característica de los zarapes de Saltillo es tener al centro un losange (rombo) de color y de gran diseño. El contraste de los colores, recuerda semejanza a lo árabe, lo oriental.
Cada año era celebrada en la ciudad de Saltillo, en el estado de Coahuila, una feria en la que comerciantes y fanáticos del juego de los diversos estados de la República Mexicana se reunían y compraban y vendían zarapes al por mayor. Gracias a este éxito, habitantes de Estados Unidos y otros lugares podían adquirir en esta feria los más exclusivos zarapes. Debido a la exitosa posición del zarape en ese momento, hacia el siglo XVII, su elaboración se perfeccionó.
La llegada del ferrocarril no ayudó a que continuara el éxito del zarape y debido a la restricción del juego de la feria, ésta cerró definitivamente; lo que agotó la industria del zarape de Saltillo.

ELABORACION

La elaboración de un zarape comprende una mezcla entre utensilios y técnicas indígenas y europeas. A continuación, las actividades esenciales que comprende esta elaboración: que son el lavado de la lana o algodón, el vareado, el cardado, el hilado (“motzahua”): con ayuda del malacatl se coloca en una extremidad del bastón la hebra formada del bulto de la lana o algodón, y en la otra extremidad, mediante un movimiento de rotación, se va formando el hilo y se va enredando en el “molote”. Enseguida se preparan los hilos para tejer (urdimbre), después se prepara el telar (que usualmente es movido con los pies).
Se hace la trama (se forma una tela) y se deja un espacio para elaborar las figuras que se hacen con canillas. Se pueden utilizar el tzotzopactli o el tzicuaztli una especie de peine que aprieta y empareja el tejido.
El tejedor está de pie dentro de un bastidor llamado caja, y desde ahí mueve con los pies cada pedal que hace funcionar el telar.
En la segunda mitad del siglo XVIII, la industria del tejido de lana y algodón adquirió un desarrollo considerable en la Nueva España. El zarape de Saltillo, por sus colores y la calidad de su tejido, se convirtió en una prenda deseada y su precio no muy barato, la hizo acomodarse entre las clases sociales altas.
Sin duda, el zarape es una prenda auténtica mexicana, que ha sabido usar su herencia mestiza para convertirse en un ejemplo de tradición artesanal.

Orgullo y tradición


Según se cuenta que Antonio López de Santa Ana (quien fue presidente de México en 6 ocasiones) regaló un zarape a Sam Houston, primer presidente de la República de Texas, cuando firmaron el tratado de Guadalupe-Hidalgo; también que los emperadores Maximiliano y Carlota enviaron un Zarape como obsequio a Napoleón III.

Source: https://www.mexicodesconocido.com.mx/origenes-del-sarape-de-saltillo.html
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