Cuando somos pequeños no nos preguntamos si somos diferentes, no vemos las diferencias en el color de la piel. Empezamos a hacernos estas preguntas a medida que crecemos y nos implicamos más en la sociedad, independientemente de nuestro origen. Así que, a medida que crecíamos y conocíamos cosas y culturas nuevas, empezaron a surgir preguntas. Un buen compañero de clase fue el que planteó preguntas sobre mis antecedentes. ¿Por qué algunos miembros de mi familia tienen un color de piel diferente al mío? ¿Por qué mi pelo era diferente? Desde entonces, el tema de los afromexicanos empezó a resonar cada vez más en mi cabeza y comencé a buscar información sobre esta comunidad. Mientras más datos encontraba, más entendía por qué en mi estado, Veracruz, encontraba personas con físicos diferentes y más lógicas se volvían las respuestas a mis preguntas. Los primeros africanos, procedentes en su mayoría de países subsaharianos, llegaron a México como acompañantes del conquistador español Hernán Cortés para participar en el sometimiento de los pueblos indígenas, algunos de los cuales recibieron bienes como recompensa, aunque otros fueron utilizados como esclavos. Tras la conquista, siguieron llegando hombres y mujeres para realizar trabajos forzados, en las empresas coloniales y en las explotaciones agrícolas y ganaderas, pero también en el servicio doméstico. Se calcula que aproximadamente 250.000 personas esclavizadas llegaron a México desde diversas partes del África subsahariana, aunque no hay un número de personas esclavizadas traídas al país de forma ilegal. Los puertos autorizados para recibir legalmente esclavos e introducirlos en el país eran Veracruz, Campeche y Guerrero, desde donde eran enviados a todos los demás estados del país (Tabasco, Nuevo León, Yucatán, Estado de México y Chiapas, principalmente). Entre los años 1580 y 1650, este sistema de esclavitud estuvo muy extendido, ya que durante este periodo se intensificó el comercio.

La primera ciudad libre de América: la historia de Yanga, Veracruz

Hace unos años, cuando empecé a descubrir la existencia de una comunidad afromexicana en México, descubrí una ciudad situada en Veracruz que fue la primera ciudad libre de América. En uno de mis viajes a México, tuve la oportunidad de visitarlo. Se llama Yanga, como el esclavo que luchó por su liberación. Fundada en 1630 por esclavos africanos, Yanga en nombre de su fundador Gaspar NyangaCon el paso del tiempo, el nombre del pueblo fue cambiando: San Lorenzo de los Negros, San Lorenzo de Cerralvo y finalmente Yanga, Veracruz. Gaspard Nyanga era, aunque no se sabe con seguridad, un miembro de la familia real del país africano de Gabón que fue vendido como esclavo y llegó a México. Otros dicen que era del pueblo Yang-Bara o de la nación Bran. Según la historiadora Adriana Naveda, Nyanga huyó de su amo hacia 1570 y se refugió muy cerca de lo que hoy se conoce como la ciudad de Córdoba, liderando un grupo de cimarrones que, con el tiempo, se hizo más numeroso. Se sabe que en 1609 el grupo superaba los 500 hombres. El cimarronaje fue un proceso antihegemónico constante entre los africanos esclavizados, dirigido contra las autoridades españolas con el objetivo de obtener su libertad mediante la huida. Tras el inicio de esta liberación, surgieron dificultades para exigir el reconocimiento de sus derechos, territorios, esclavitud, entre otros. La fundación de Yanga tuvo varios procesos: primero, en 1618, el virrey Diego Fernández de Córdoba creó la ciudad de negros libres de San Lorenzo; posteriormente, en 1630, el virrey Rodrigo Pacheco y Osorio, marqués de Cerralvo, fundó la ciudad de San Lorenzo de Cerralvo. Finalmente, en 1746, San Lorenzo se convirtió en una ciudad habitada por unas 70 familias de negros libres, pero con unas condiciones de vida bastante limitadas. Aunque el 6 de enero de 1609 se considera el inicio de la lucha y la fundación de Yanga, este proceso tuvo otras situaciones que tomaron tiempo y finalmente no se logró la libertad en términos políticos. Hay otros casos de ciudades que reivindican ser el primer pueblo libre de América, como San Basilio de Palenque en Colombia o Quilombo Dos Palmares en Brasil.

En última instancia, lo que Nyanga buscaba, por ejemplo, y lo que consiguió, fue incorporarse al sistema virreinal para movilizarse socialmente dentro de la cultura europea, que era la dominante en aquella época. A día de hoy, elLa lucha de Nyanga es un punto de referencia para la historia de la población africana y afrodescendiente, así como un símbolo para muchas organizaciones y movimientos de "identidad negra", y para otros cimarrones en América. En conclusión, la difusión de los aportes y el reconocimiento de la comunidad africana y afrodescendiente en la historia de México implica la valoración de estos aportes en la construcción de una identidad colectiva, así como la creación de un ambiente social en el que el reconocimiento de las diferencias -étnicas y culturales- sean la base de una sociedad más incluyente y diversa.

Los afromexicanos en la historia de México

La comunidad afromexicana y afrodescendiente ha participado activamente en la historia del país. Sin embargo, algunas aportaciones han sido ignoradas y no se han reflejado en los acontecimientos históricos que conforman la gran historia mexicana, por lo que muchos mexicanos desconocen la herencia y riqueza que esta tercera raíz ha aportado al país. Algunos personajes famosos que han participado activamente en la construcción del México contemporáneo son:

-José María Morelos y PavónEl "Siervo de la Nación" fue un sacerdote, político y militar mexicano que, en 1810, participó en la lucha por la independencia de México. Se dice que, debido a sus rasgos afromestizos, las autoridades que lo condenaron a muerte se mostraron reticentes a condenarlo o enviarlo de vuelta a África.                                                       -

-Vicente GuerreroFue el segundo presidente de México y el primer presidente de ascendencia afromestiza en el continente americano. 

-Lázaro Cárdenas del RíoEl primero de ellos fue el Presidente de los Estados Unidos de América en 1934, que fue un político y militar mexicano de origen africano que ocupó la presidencia de 1934 a 1940. Entre los principales logros de su mandato presidencial está la expropiación del petróleo en 1938 a empresas británicas y estadounidenses, creando PEMEX (Petróleos Mexicanos).

Los afromexicanos de hoy

De acuerdo con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicada hace 103 años, que contempla una reforma en 1992 que incluye el reconocimiento de que México es un país multicultural. Tras varios años y peticiones de reconocimiento de los descendientes de ciudadanos africanos de este país, finalmente en agosto de 2019, más de 500 años después de su llegada, se reflejó en el artículo 2 que: "C. Esta Constitución reconoce a los pueblos y comunidades afromexicanas, independientemente de su denominación, como parte de la composición pluricultural de la nación..." Entonces, ¿quiénes son las comunidades afrodescendientes o afromexicanas? La respuesta se encuentra en el tercer párrafo de este artículo, el cual señala que quienes se identifiquen como afromexicanos serán llamados, es decir, les corresponderá, a declararse o no como pueblo, comunidad o gente afromexicana y serán ellos quienes asuman su pertenencia cultural con arreglo a sus costumbres, tradiciones o historia. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de 2015, la población afrodescendiente en México es de 1.4 millones de personas, es decir, 1.16% de la población nacional. Las principales regiones donde habitan son los estados de Guerrero, Oaxaca, Veracruz; aunque también se encuentran en la Ciudad de México, Chiapas, Coahuila, Yucatán y Zacatecas (Ver mapa). En 2020, estas comunidades serán reconocidas por primera vez y aparecerán en el censo de población que realiza el INEGIEsto es un logro para las poblaciones afrodescendientes del país. Esto es un logro para las poblaciones afrodescendientes del país, ya que se tomarán en cuenta las desigualdades económicas en las que viven y será un paso más para que finalmente se reconozca su presencia en la historia, así como sus derechos como ciudadanos de México. En conclusión, la riqueza cultural de México, además de ser tangible, tiene una herencia que no se puede observar. Pero el legado de la tercera raíz mexicana es y ha sido sin duda a lo largo de la historia, aunque relegado y oculto, ha llegado el momento de que ocupe su lugar y se reconozca su influencia en este crisol de culturas que es México.

Fuentes: www.gob.mx

- Relatos e Historias 10 batallas decisivas, Mayo 2015, num 81.

- https://revistas.juridicas.unam.mx/index.php/hechos-y-derechos/article/view/13923/15183

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